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Editorial LA ESPERANZA DE CAMBIAR SIEMPRE EXISTE Para que un deportista -o cualquier otra persona que realiza una actividad- pueda no solo practicar sin riesgo su deporte, sino además estar "más sano" Pero, ¿Cuál es la realidad ?... Tomemos algunos deportes: Fútbol: salvo excepciones, pocos se preocupan de un estudio adecuado de las capacidades físicas, antropométricas, etc. de sus jugadores, única forma que puedan rendir físicamente al máximo y no agotarlos muchas veces con un plan de entrenamiento fatigante, del que muchas veces los jugadores se quejan - con razón- y no mejoran sus capacidades sin un plan adecuado y coordinado. Dentro de los jugadores locales que pude evaluar, se puede ver que pese a sus buenas técnicas y habilidades están muy lejos de lo que es un trabajo ideal de sus capacidades físicas, por lo que no podemos quejarnos de los resultados, ya que a mayor nivel competitivo es necesario mejor estado físico, aunque nuestra preocupación debe ser por el hábito de salud y no por el resultado. En esto, hay quienes piensan que no invertir en medicina es ahorrar, consecuentemente la mayor parte de los jugadores son atendidos por personas ajenas a la medicina, entre los que también están los "curanderos"... también hay quienes sin ser facultativos, dicen hacer "medicina del deporte": diagnostican y medican (aunque no por escrito y con su firma; tampoco se hacen cargo de las secuelas de una mala praxis). Si hablamos de atletismo, sabemos que los deportistas que con buena voluntad, llevan a veces adelante -con tremendo sacrificio- objetivos que parecen inalcanzables. En algunas disciplinas, suele haber algún entrenador (que hace a la excepción y no a la regla) que se preocupa por tomar un libro (que es la más difícil), participar en cursos,seminarios y otros eventos de capacitación y realizar una evaluación médico deportiva, ya que comprendió que es el único camino para obtener salud, resultados y salir de la mediocridad. Pero en la mayoría de los casos, la falta de protección al atleta es la regla. Y si seguimos, veremos que en todos los deportes es igual. ¿Por qué?
Cuando recurrimos a un servicio que necesitamos, averiguamos sobre la ideoneidad de quien lo presta. ¿Porque en el deporte a veces se llenan los "huecos" sin pedir un curriculum para ver si conoce el tema o está capacitado? ¿Tan poca importancia se da a este hábito de salud cuando tal vez es la mejor inversión que podemos realizar en nuestra vida? No es posible que en un país donde podemos darnos el lujo de capacitar profesionales de primer nivel en medicina y ciencias aplicadas al deporte, encontremos por otro lado, en su enorme mayoría, al deportista solo, sin que lo acompañe un equipo médico deportivo que lo proteja, trabajando mancomunadamente con su entrenador (salvo que tenga la suerte de estar becado en el CENARD o pueda costear sus gastos con un sponsor) ¿ Seguiremos desaprovechando estos recursos? Es insólito que no se le de importancia a lo que significa medicina preventiva que implica la utilización de iguales o menores recursos de los que tenemos ya que una prevensión va a demandar menores gastos que un tratamiento. Personalmente me da tristeza cuando un atleta y con justa razón nos informa lo diferente que esto es en aquellos países del "primer mundo". Claro, si nosotros somos del "tercero"!!! ¿Qué problema hay Sr. funcionario, presidente de club o a quien le llegue? Lo único que tenemos que hacer es: un poquito más de esfuerzo, honestidad y lucidez; ... y como aunque pocos y difícil de encontrar, no me caben dudas que también hay funcionarios y dirigentes que se preocupan y son capaces de revertir esta situación. Por eso, la esperanza de cambiar siempre existe. Dr. Jose Gregorio Mora Director Revista Salud el Deporte y El Niño
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